CRISIS INMOBILIARIA. ¿CAUSA O CONSECUENCIA?

By jjbaezad

dsc08732.jpgCuando Alan Greenspan decía en el año 2000 que “algo tiene que ceder, pero no tenemos idea de lo que ese algo es” reflejaba la preocupación que él mismo tenía en que la economía de los Estados Unidos, apoyada en una hegemonía financiera mundial, se sustentaba sobre fundamentos demasiado livianos para los acontecimientos que ya se estaban dando en el resto del mundo. En efecto, ser el mayor consumidor del mundo y a su vez el mayor deudor, le permitía ciertas licencias en la administración del pago de su deuda externa, y por otro lado, el gran flujo de capital que le entraba ayudaba a financiar el déficit de su balanza de pagos. Estas condiciones eran demasiado ideales para que se mantuvieran en el tiempo y Greenspan ya lo intuía.

De alguna manera , la crisis inmobiliaria era previsible, ya que el concepto de “burbuja inmobiliaria” se utilizaba frecuentemente cuando los analistas financieros trataban de explicar el aumento del precio de venta de las viviendas  apoyado en una expansión del crédito hipotecario, el que, a su vez, fomentaba el consumo de otros bienes. Esto, en un contexto de bajo nivel de ahorro privado, suponía un endeudamiento personal y corporativo de magnitud, cuyo riesgo de incumplimiento futuro dependía del cambio de las condiciones externas. Y este cambio comenzó a darse de manera muy rápida. El euro, cuya cotización de inicio fué sólo de 80 centavos de dolar, comenzó a perfilarse como una moneda de refugio, no sólo para los inversionistas especulativos, sino también para las economías exportadoras de otros países que en un principio dejaban sus flujos en Estados Unidos buscando mantener sus propias ventajas competitivas exportadoras. 

Cuando la economía americana comienza a sincerarse y los precios de los bienes transables reflejan un comportamiento de mercado razonable, se produce un directo impacto en el sistema crediticio ya contratado, dando nacimiento a la morosidad del pago de dividendos, inicialmente en el sector de mayor riesgo. Esta situación afecta fuertemente los estados financieros de las instituciones primarias y secundarias que administran este tipo de créditos, extendiendo sus efectos incluso a Inglaterra.

En este contexto actual, donde el euro ya se cotiza sobre los 1.45 dólares por unidad, donde el crecimiento económico de los Estados Unidos reflejará tasas modestas, peligrosamente cercanas a cero, tan cercanas, que la posibilidad de la recesión pareciera estar dependiendo del exito o error de alguna medida económica del Gobierno o de la Reserva Federal, adquiere mucha transcendencia tomar las medidas económicas adecuadas para corregir el problema estructural y no distraerse en aplicar políticas de parche que solucionan las consecuencias y no las causas. De hecho, pareciera que la idea de inyectar más dinero en el mercado no solucionará los problemas de la economía americana y ni siquiera los que afectan a los deudores hipotecarios, estén o no ya embargados. Sería más efectivo detener los embargos de las hipotecas impagas mediante su refinanciamiento a tasas muy cercanas a las originales, extendiendo los plazos y apoyándose en la utilización de fondos de la Reserva Federal otorgados a tasas de interes blandas de asignación directa.

www.jbaezad.blogspot.com

Una respuesta para “CRISIS INMOBILIARIA. ¿CAUSA O CONSECUENCIA?”

  1. victor diaz Dice:

    no se olvide que los paises asiaticos estan, cambiando sus reservas internacionales de dolares a euros y otros paises estan apostando por la caja de convertiblidad multiple logicamente esto a impactado el mercado financiero de los estados unidos, al tener mayor cantidad de circulante y no tener en que invertirlo, y finalmente esto le esta provocando un incremento en el nivel inflacionario apuntalado por la guerra en irak y el deseo desmedido de las transnacionales de obtener ganancias en la comercializacion de hidrocarburos.

    Que dios nos ayude y nos libre de los tiburones

Escribe un comentario